Desierto

PARTE I De grano en grano se me va el aliento contando los días en las dunas salteadas, viendo de reojo al sol que se mete hasta en la etiqueta de los calzones… …Y me quejo. No hay mamífero más agradecido que el dromedario rumiante que con una joroba se deja domesticar y le sirve…

Trazos de aire

Respirarte es arte desde que el mundo es mundo, desde que se inventó el papel, pulmón de los poetas que respiramos de letra en letra sobre la hoja. (te escribo como mero acto de sobrevivencia) Se respira veinte veces por minuto por minuto veinte veces te respiro. No falta el tonto que sale a buscar…

Misantropía

Uno al llorar se le vierten el alma y los pensamientos en llovizna o a cántaros (dependiendo el clima), sobre el pecho blanco que se tizna con la ceniza ardiente de lágrima.   Al llorar uno, se le cuelan las gotas entre cada grieta de la infancia, entre cada grieta imaginaria de vejez, que en…

El pez tornasol

Estoy parado en el tapete junto a la puerta principal de casa, y me llega al pensamiento que desconozco cuantas veces he visitado la oscura sala equipada con sillones de cuero negro, altos ventanales y un escritorio caoba, ubicada en el pasillo de la planta baja. Dicha sala casi no recibe visitas, tal vez porque…

El día que me falten

Cada que me voy lejos, ellos se me están yendo aún más. La voz quebrada a través del teléfono, las manos frías que tocan mi infancia cuando escucho sus consejos, me dicen que el camino es duro, y si se van mis padres, el pavimento de concreto por el que deambulo, en carbino se convertirá….

Malaquita

Malaquita, me arrancas como flor del campo. Tu nombre de mala, quita luna del cielo, separa el mar de su propia sal, pues el infierno es tu bandera. Malaquita, ¿cuando entenderás?, tu nombre mineral, rejuvenece al nadador sumergido en tus aguas, al que nada en tus pensamientos; tratando de llegar al  fondo de ellos.  …

Te sueño

Yo te sueño, cada vez que el día nublado apaga el sol, o veo al carpintero oliva, buscar su nido entre los robles. Te sueño, al dormir despierta y estirar el tiempo… Haciendo que un minuto sea una hora, al soñarte. Cuando al final de la jornada, el obrero va a casa; lo recibe su…

Ajedrez. – Rosario Castellanos

Ajedrez Porque éramos amigos y a ratos, nos amábamos; quizá para añadir otro interés a los muchos que ya nos obligaban decidimos jugar juegos de inteligencia. Pusimos un tablero enfrente equitativo en piezas, en valores, en posibilidad de movimientos. Aprendimos las reglas, les juramos respeto y empezó la partida. Henos aquí hace un siglo, sentados,…