Dolor quemado

Amar es pensarte en la distancia,

aunque mis manos no puedan sentir,

ni regalarte una húmeda caricia.

Amar es el dolor quemado, al no verte.

De maltratar la almohada por tantos sueños,

que me despiertan con sólo imaginarte aquí.

Escucha el eco de mi pecho por tanto vacío,

vierte la espuma de los años sobre copas;

embriaguémonos con nada sobre la nada,

bailando al ritmo de un latir, tir, sin fondo,

mientras nos bronceamos con el brillo…

… de una lámpara apagada.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s